miércoles, 6 de noviembre de 2013

¿Qué es la inteligencia emocional?


¿Qué es la inteligencia emocional?

(Daniel Goleman)

Es la capacidad de atraer la inteligencia a nuestras emociones, adquirimos formas para convertirnos en mejores padres y compañeros, para ayudar  a nuestros hijos a cultivar estas habilidades básicas del corazón humano, formas en que todos podemos mejorar  las habilidades que nos permiten prosperar en nuestro  trabajo, mejorando nuestra inteligencia emocional sin importar cuál sea nuestra posición o intereses en la vida.

 

De acuerdo a Goleman una persona con inteligencia emocional puede tener más éxito en la vida que una persona con mayor capacidad intelectual (CI)

Pero… ¿De qué depende el éxito?

El coeficiente intelectual predice tan solo el  10 o el 20% del éxito en la vida, del éxito profesional, esto deja el otro 80 o 90% a la suerte; el coeficiente intelectual es estable sin embargo la inteligencia emocional no es fija; mejora con cada década de nuestra vida, es lo que solemos llamar madurez y puede mejorar considerablemente.

La diferencia entre una persona que logra el éxito y otra que no, se llama: Inteligencia Emocional.

La amígdala y el lóbulo pre-frontal es decir nuestras emociones y nuestra razón son socios en impulsarnos por la vida. Centro ejecutivo y centro emocional



Tomemos la autoconciencia esa es la  primera parte de la inteligencia emocional

Autoconciencia: Es la habilidad para decir lo que sentimos de momento a momento; puede parecer muy evidente saber lo que pensamos pero difícilmente podemos saber lo que sentimos. Sin embargo hay un flujo de emociones corriendo en paralelo a nuestros pensamientos, siempre estamos sintiendo algo y por lo general no lo detectamos hasta que cruza un umbral de percepción. ¡Me siento un poco triste! ¡Me siento un poco enojado!, etc. Así que es más fácil esperar a que nuestros sentimientos lleguen a nosotros y nosotros no vamos a ellos. La importancia de detectar nuestras emociones momento a momento es porque nos da una buena base para saber tomar decisiones de las que no nos podamos arrepentir. Es por ello que debemos hacerle caso a nuestros instintos al igual que a la inteligencia racional. La ciencia nos dice que la intuición es una información valiosa, tiene que ver como el cerebro está conectado.

Manejo de nuestras emociones: El control de los impulsos; Implica una gran responsabilidad en nuestras acciones, un cierto grado de  tolerancia y control que ayuda a mantener la calma y por ende el control de la situación. Uno de los experimentos  que hacen referencia a esta idea es el experimento de Walter Mishel en 1970 por  un psicólogo experimental de la universidad de Stanford que comenzara con el nombre genérico de “The Marshmallow Test”. Este experimento consistía en un análisis de la capacidad de autocontrol entre niños quienes apenas cumplieran los  cuatro años de edad.

La prueba consistía en hacerle una oferta al niño. El niño  podía, comer  un malvavisco de inmediato o, si estaba dispuesto a esperar unos cuantos minutos, mientras que Mischel terminaba haciendo  unas diligencias y retornara, éste podía comer dos de las golosinas, en lugar de una.
La prueba del malvavisco [en línea] visto 01/11/2013
 
La diferencia de los niños que esperaron  fue muy gratificante porque posteriormente resultaron ser  más populares, más tolerante,  simpatizantes con facilidad entre la gente y amigos, mantienen la vista en los objetivos con mayor firmeza.
Los que comieron rápidamente se derrumban ante la presión, se  irritan fácilmente,  se enfadan con amigos suelen frustrarse con rapidez, no son populares, no pueden resistir la gratificación al  perseguir  sus objetivos.
Esto tiene que ver con el centro ejecutivo y el centro emocional,  la  amígdala  es la  fuente de  todos los impulsos emocionales y le dará entrada a los pensamientos intrusos  que lo desviaran del  objetivo perturbando su capacidad de atención, y  está basado en los lóbulos pre-frontales en el  centro  ejecutivo.
Motivación: Son las motivaciones las que nos mueven las metas de la vida; el optimismo es muy importante porque siempre hay dificultades para llegar a la meta.
Una persona pesimista puede tener muchas dificultades para superar los conflictos, pero la inteligencia emocional le permite modificar esta actitud y se puede aprender a pensar como ser  más optimista.
Empatía: saber lo que alguien siente sin comunicarlo con  palabras a través del lenguaje corporal, las expresiones, los movimientos, el tono de su voz,  etc. La empatía es  crucial para poder simpatizar con las personas y es la base de la preocupación y la compasión.
Si una persona es amada y cuidada desde muy temprana edad puede reaccionar de la misma forma al ver o encontrarse en una situación similar porque demuestra su empatía, es decir que responde a la manera en que siente otra.
Por el contrario los niños que son abusados a muy temprana edad suelen reproducir esta conducta de agresión, violencia o imposición porque de esa forma le han respondido a él en este caso su empatía es nula, no hay sentimiento sino acción mecánica de reproducción.
La empatía es lo que impide que las personas se hagan daño entre sí. Cuando sentimos empatía por otra persona podemos entender lo que siente  y ayudarle.
Las emociones:
Existe una gran conexión entre nuestro sistema emocional y nuestro sistema inmunológico. Y nuestro sistema emocional con el sistema cardiovascular,  lo que significa que nuestras emociones controlan en gran parte nuestra resistencia a las enfermedades virales, resfriados,  a nuestra susceptibilidad en los problemas del corazón. Las personas que están diagnosticadas con enfermedades crónicas, que viven en un estado de tensión son más susceptibles a adquirir mayores problemas de salud. Así que una clave para manejar la tensión de su vida es poder cambiar la forma en que percibimos las cosas,   otra forma es tratar de relajar el  cuerpo con un cambio de postura, haciendo una actividad física, meditando u orando, todo lo que  ayude al cuerpo a  desviar la tensión.
La inteligencia emocional afecta nuestras relaciones personales cuando no sabemos controlar las emociones y nos dejamos llevar por la ira, descargando muchas emociones negativas hacia una persona. Si la persona que reclama no se siente escuchada lo primero que va hacer casi inconscientemente es elevar el tono de voz para ello se utiliza el sarcasmo, la burla las ofensas y resulta que estos son mensajes muy hirientes para la  otra persona  provocando como receptor una aceleración del sistema cardiovascular en un 40%. Si la otra persona es más consiente le dará un tiempo fuera a la situación y se alejará por un determinado tiempo hasta poder hablar conscientemente. El  asalto de  la amígdala puede provocar el mutismo  total es  decir la resistencia a hablar. Lo mejor en esta situación es: Seleccionar un momento para hablar cuando no esté alterado, ser  específico, decir  con exactitud lo que están haciendo mal y proponer una idea de lo que pueden hacer bien,  la meta no es probar que tenemos la razón y los otros no,  sino trabajar mejor juntos y para ello se necesita inteligencia emocional.
La inteligencia emocional es un instrumento que facilita el trabajo de la OEVP ya que hace referencia al conocimiento de uno mismo, de sus intereses, capacidades, etc. y por lo tanto al manejo y equilibrio del comportamiento, es decir de la autodisciplina con el cual cada individuo puede integrarse con mayor facilidad en su entorno social.
Goleman (1996) establece una teoría, inspirada en las inteligencias múltiples, de Gardner, sobre la inteligencia emocional. Para él van a existir cinco rasgos principales que la definen: la autoconciencia o capacidad de análisis y percepción de nuestras emociones, el autocontrol o capacidad de controlar y educar a nuestros impulsos y emociones, la  automotivación o capacidad de marcarse objetivos, motivarse y perseverar en los mismos, la empatía o capacidad de identificarnos o ponernos en el lugar de otro para percibir y comprender sus estados emocionales y la competencia social o capacidad de relacionarnos adecuadamente.
FUENTES

Inteligencia emocional [en línea] visto 01/11/2013 http://youtu.be/3FStGPjjw7I

La prueba del malvavisco [en línea] visto 01/11/2013 http://

http://gastronomiaculinaria.wordpress.com/articulos/la-prueba-del-malvavisco-o-golosina/

 


 

GOLEMAN, D. (1996). Inteligencia emocional. Barcelona: Kairós.

 

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